MITOS Y VERDADES DE LA CAUSA CITY HOTEL: La investigación

 

LA INVESTIGACIÓN


“Si realmente hubieran investigado,
nunca habría existido un allanamiento.”

V.V . Testigo en la causa “City Hotel”


Cuando se habla de investigación, generalmente vienen a nuestra mente imágenes de grandes y prolongados operativos policiales encubiertos, escuchas telefónicas, fotos tomadas con teleobjetivos, policías apostados día y noche frente a los edificios a vigilar, comiendo donuts, maní y tomando litros de café durante horas tediosas e interminables, ya sea desde un vehículo camuflado o desde un departamento vecino. Agentes policiales encubiertos, infiltrados durante meses y a veces años, dentro de la organización investigada, poniendo su vida en peligro a cada instante bajo el riesgo de ser descubiertos.

Nada más lejos de la realidad.


Quizás en países del primer mundo funcione así, pero en el pequeño feudo de Santiago Inchausti, las cosas se manejan de otra manera: la suya.

En este capítulo dedicado a la supuesta investigación, desglosaremos todos los aspectos de lo que debería haber sido un operativo serio, pero no fue más que una caricatura grotesca. No está en la intención de este escritor criticar el accionar de las fuerzas del orden, ya que como se verá en este análisis, salvo algún agente, que ávido de un ascenso en su carrera no tuvo prurito en fabular, veremos que en general, la policía sí cumplió con su tarea. Este escrito busca destacar cómo con el advenimiento de la democracia y la invasión de la política y la corrupción en cada uno de los organismos del Estado, estas fuerzas operativas fueron entrando en un estado de decadencia, perdieron su capacidad investigativa, su autodeterminación, su capacidad operativa, su dignidad y respeto y se convirtieron en simples brazos ejecutores de los funcionarios judiciales de turno, subordinados al capricho en la mayoría de los casos, de fiscalillos y jueces de poca monta, pero con muchas ansias de poder.


MITO

Después de casi un año de ardua investigación por parte de la Policía Federal, se pudo constatar la existencia de una red de trata de personas que posteriormente se procedió a desarticular.


REALIDAD

La pseudo investigación policial sólo se llevó a cabo durante mayo y junio de 2018: 2 meses.

Veamos cuáles son los procedimientos que deberían llevarse a cabo en una investigación seria por trata de personas:

1. La primera señal 

Las investigaciones rara vez comienzan con un gran operativo. Suelen nacer de:
una denuncia anónima,
el llamado de un familiar preocupado,
– una víctima que logra escapar,
– un informe de una ONG que detecta patrones sospechosos.
En esta etapa, la información es fragmentaria: nombres incompletos, direcciones dudosas, horarios confusos. Pero es suficiente para abrir una investigación preliminar.

En el caso que nos ocupa, la denuncia “anónima” fue realizada por un familiar resentido, mas no preocupado: Edaya.

La supuesta “víctima que logró escapar”, Maciya, no vivía en el hotel desde hacía más de 6 meses y “trabajaba” en el Hotel Hermitage. Su primera acción desesperada al “escapar” del City Hotel entre agosto y septiembre de 2017 junto a su hija Maviya, 5 valijas, un violín, una guitarra, su computadora personal, sus teléfonos móviles y $25000 (pesos argentinos que pertenecían a los profesores de música) fue ir al bar «Los Duendes», para que su hija tocara la guitarra junto a “Cachito” Rodríguez, reconocido guitarrista de la ciudad, hoy fallecido.

2. Recolección de indicios

La fiscalía especializada solicita a las fuerzas de seguridad que verifiquen si los datos tienen sustento. 
Se revisan:
movimientos en domicilios señalados,
-perfiles en redes sociales usados para captar víctimas,
registros de hoteles, terminales y transportes,
-antecedentes de personas mencionadas.
Nada se interviene todavía: se observa, se documenta y se arma un mapa inicial.

En el caso City Hotel, los procedimientos fueron a la inversa:
Si bien la denuncia se había realizado en diciembre de 2017, y durante los primeros meses de 2018, gran parte de los confabulados en la denuncia falsa fueron aportando direcciones de lugares en los cuales habían vivido a lo largo de sus más de 47 años de vida, el único domicilio «vigilado» fue el City Hotel. No se pudo constatar ninguno de los demás debido a su antigüedad, a su ubicación o porque simplemente hacía mucho tiempo que habían pasado a ser propiedad de otros dueños o ya no existían.

Según ha llegado a conocimiento de este escritor, de los movimientos observados en el hotel, los agentes policiales que vigilaban esporádicamente durante algunas horas, desde un auto estacionado en la Plaza del Monumento a las Malvinas frente al hotel, pudieron concluir que los “movimientos, eran los propios de entrada y salida de pasajeros de un hotel familiar y que no había indicios del delito investigado”. Sólo un agente fue cambiando y adaptando su informe de acuerdo a los designios de la fiscalía y del juez de instrucción, fabulando acerca del señor Nicosia y de una supuesta religión cristiana universal (que vaya uno a saber qué es) como parte de un ritual que seguían los cooperativistas.

La única red social que utilizaba la Cooperativa era Facebook, con fines publicitarios para a venta de plazas del hotel y promociones de temporada y fechas pico. Esta acción fue etiquetada por Santiago Inchausti como “captación”.
Todo lo demás, sólo se revisó después que Ichaustí ordenó las detenciones. 

El único antecedente del Sr Nicosia fue por haber estado preso en Venezuela a causa del femicidio cometido por Jaya en los años 80s, del cual el señor Nicosia salió libre de culpa y cargo, por no haber tenido nada que ver con el hecho, luego de sufrir tres años y medio de prisión y ser torturado durante su detención en aquel país.

El señor Coronado corrió una suerte similar, pero fue liberado en poco tiempo.

La señora Capossiello no tenía antecedentes penales, al igual que el señor Fanesi.

3. Vigilancia encubierta

Cuando los indicios se repiten, comienza la observación en campo:
– agentes encubiertos vigilan domicilios,
– se registran entradas y salidas,
– se identifican vehículos,
se detectan patrones de traslado nocturno.
La clave es confirmar que existe coerción, explotación o captación engañosa, elementos centrales del delito de trata.

Como ya dijimos en el punto anterior, agentes de la Policía Federal Argentina que realizaban tareas de observación concluyeron que: “los movimientos, eran los propios de entrada y salida de pasajeros de un hotel familiar y que no había indicios del delito investigado”.

Las fotos de la “investigación” policial, fueron tomadas de las reseñas de Google, publicadas por los pasajeros del hotel en internet. Fotos que no denunciaban nada en sí, sólo mostraban a algunos cooperativistas realizando sus actividades diarias, que fueron utilizadas por Czizik e Inchausti, para justificar los delitos investigados.

En un caso en particular, quizás impulsado por la promesa de un ascenso o tal vez algo más, los informes policiales cambiaban de acuerdo al requerimiento de sus superiores o de la fiscalía, llegando a decir que el señor Nicosia era conocido en el barrio y mantenía buena relación con los vecinos. O que un personaje robusto que se encontraba en el balcón del primer piso del hotel, fumando un cigarrillo, concordaba con el individuo investigado. Este mismo agente, durante el juicio oral, llegó al colmo de la fabulación, al decir que, desde la Plaza del Monumento a las Malvinas, había visto al señor Nicosia pasearse por la terraza del hotel. También declaró que el señor Nicosia fingía su enfermedad.

Este escritor, realizó las pruebas correspondientes para comprobar si era posible visualizar la terraza del hotel desde la plaza y concluyó que la única manera que hubiera podido ver a alguien deambulando por la terraza de un quinto piso desde ese punto, era si ese alguien se hubiera asomado casi al borde de la baranda o colgado del muro que hay en el perímetro de la terraza, o se hubiera arrastrado por los techos de los balcones del cuarto piso.

La realidad de toda esta fabulación es que ningún vecino conocía al señor Nicosia, sólo lo conocían los profesores de música que se entrevistaban con él para coordinar las clases del taller de música en el cuarto piso.
El señor Nicosia prácticamente no salía de su departamento, más que para ir al médico, al dentista y los eventos de guitarra al que lo invitaba la conocida guitarrista de la ciudad, que se autoproclamaba su “hermanita del alma”.
Según los testigos que habitaron durante años en el hotel, al momento de los allanamientos el salón del primer piso se encontraba en remodelación, obra dirigida por Xavaya, de complexión robusta y que salía al balcón a fumar mientras dirigía a los obreros, quienes no conocían al señor Nicosia.
Por estos mismos testigos, este escritor pudo conocer que el único acceso a la terraza era por escalera. El señor Nicosia no podía subir escaleras. Su movilidad era reducida y se desplazaba principalmente en silla de ruedas que un tercero debía propulsar. Los pocos pasos que podía dar, lo llevaban de su habitación al baño o a la computadora de escritorio, que se encontraba a unos pocos metros de su habitación. Debido a su enfermedad autoinmune, sus piernas prácticamente no lo sostenían en pie y esta inestabilidad fue en aumento, como presos, guardias y personal del penal de Ezeiza pudieron comprobar durante los dos años y medio que estuvo en prisión preventiva, hasta que falleció por abandono de persona.

En dos ocasiones, policías que dijeron haber hecho indagaciones de manera encubierta, ingresaron al hotel vestidos con las chaquetas azules que los identificaban como agentes de la PFA en letras amarillas, para consultarle al recepcionista, que era el Sr Fanesi, acerca de la estadía del señor Nicosia en el hotel. Este era un dato que el señor Fanesi ignoraba, ya que sus horarios en la recepción no coincidían con las salidas del señor Nicosia y su familia. Por lo tanto, dijo desconocer si se encontraba o no en el hotel. Luego del allanamiento Inchausti decidió interpretar este desconocimiento del señor Fanesi como encubrimiento, lo cual le costó 6 años de cárcel gratuitamente y el mancillamiento de su buen nombre y su trayectoria de vida. 

Los únicos vehículos existentes eran: un auto Alfa Romeo del año 1997 que era utilizado por el secretario de la cooperativa a quien daremos en llamar Xavaya y era uno de los hijos de la Señora Capossiello, o por el señor Coronado para llevar a alguno de los cooperativistas que necesitaban ir al dentista o al médico y para realizar las compras de materiales de refacción que Xavaya le encargaba. 

También había dos casas rodantes propiedad de la señora Capossiello, su hija Maciya y una tercera persona, compradas con los ahorros del trabajo realizado por sus empresas de paisajismo en Venezuela, con la finalidad de llevar a su familia a recorrer el mundo. Una de estas casas rodantes, era utilizada por dicha familia, que incluía al señor Nicosia y los hijos de ambos, para ir a pasear por Mendoza por ejemplo, pero principalmente para ir a un médico chino en CABA donde todos se atendían cada 4 meses aproximadamente y de paso paseaban o le llevaban dinero a Edaya, quien en ese momento vivía con su novia en un departamento propiedad de su mamá, en calle La Rioja, en CABA.
Estos viajes eran los que se realizaban durante la madrugada, porque como muchos conductores saben, la ruta 2 generalmente está más despejada de vehículos durante esas horas. Para la realización de estos viajes, la hija del señor Nicosia, preparaba previamente sandwichitos de miga, cappellettis de cerdo, milanesas, carne asada, facturas, postres, comida para su mascota. De esta forma evitaban gastar mucho gas en la cocinita de la casa rodante, y luego durante el viaje, preparaban revoltillo de huevos para el desayuno, café o guisos de carne y verduras para los almuerzos. Durante los viajes de ida o vuelta, repostaban en la Shell de Chascomús donde tomaban café y sandwiches de jamón y queso o medialunas, iban al baño y estiraban un poco las piernas luego de casi 3 horas de viaje y sacaban a la mascota a hacer sus necesidades. Un punto de parada muy apreciado por estos viajantes, era la «Parrilla El Turco» entre Chascomús y Dolores (hoy ya no existe) donde al igual que los camioneros que paraban a comer y descansar allí, disfrutaban de un excelente asado y unas exquisitas papas fritas caseras. En CABA comían en restaurantes chinos o compraban la comida en pizzerías, restaurantes como “Las Carnitas” o el Candil en Lobos, para comer tranquilos en la casa rodante.
Estos vehículos también se utilizaban para situaciones tales como por ejemplo, alcanzar hasta su casa en Santa Clara del Mar, al profesor de bandoneón en días de mucha lluvia y barrial, para que no se le ensuciaran las alpargatas. El padre de este bandoneonista, se alojó gratuitamente en el hotel. Este pedido lo había hecho el señor Nicosia a la cooperativa a modo de agradecimiento al profesor de bandoneón, además del pago que le realizaba semanalmente. A pesar de todo esto, el día del allanamiento, este profesor entró y salió por la puerta giratoria del hotel en el mismo instante y nunca más se volvió a comunicar. Su alumna, la hija de señor Nicosia, le envió mensaje desmintiendo la denuncia, pero nunca respondió.
En otra ocasión, un 5 de abril de 2017, la casa rodante se utilizó para alcanzar a la profesora de guitarra hasta la ciudad natal de Abel Fleury, en ocasión de celebrarse un evento conmemorativo en honor a este guitarrista muy admirado por ella.
Además de estos eventos puntuales y especiales, estos vehículos, prácticos por su tamaño, se utilizaban para realizar compras mayoristas mensuales para el hotel y a veces para llevar artículos para donar a ONGs que estaban padeciendo miseria.


4. Interceptación de comunicaciones

Si la fiscalía considera que hay una red organizada, solicita al juez:
– intervención telefónica,
acceso a mensajes,
análisis de redes sociales,
_geolocalización de dispositivos.

Aquí suelen aparecer códigos, órdenes de traslado, pagos, y nombres que permiten reconstruir la estructura criminal.

Como hemos podido deducir, de acuerdo al análisis de los puntos anteriores, no había indicios por parte de la policía acerca de una red de trata. Todo el operativo debió haber terminado allí. Sin embargo, Santiago Inchausti se basó única y exclusivamente en dichos sin prueba, para ordenar un allanamiento y detención, hecho que le costaría la vida al señor Nicosia y la humillación pública a gente que nunca cometió un crimen en su vida.

Durante los 2 meses que se llevó a cabo la investigación, hubo horas de escuchas telefónicas que según concluyeron los propios agentes que las realizaron, «no contenían material de interés para la causa» y que superabundaban en pedidos de reservas del hotel y en pagos a través de portales hoteleros. De esas escuchas destacaron la conversación de una funcionaria del Ministerio de Desarrollo que quería saber quién era la autoridad de la cooperativa con quien debía hablar, para otorgar un subsidio que había sido solicitado y para coordinar una visita al hotel a fin de realizar un documental acerca de cómo los cooperativistas habían rescatado el hotel. De esta visita quedó una constancia en video filmado por funcionarios de dicho ministerio y una toma fotográfica de los asociados de la Cooperativa, cuya organización y puesta en escena fue dirigida por Maciya, quien un mes después, lloraba ante un fiscal diciendo que había estado cautiva y aislada del mundo dentro de una secta.

5. Identificación de roles dentro de la red

Con las comunicaciones y la vigilancia, se arma el organigrama:
– captadores: quienes reclutan con falsas promesas laborales,
– transportistas: encargados de mover a las víctimas entre ciudades,
administradores: quienes manejan el dinero y la logística,
-encargados locales: controlan alojamientos y explotación,
líderes: coordinan todo desde la distancia.
La red suele funcionar como una empresa clandestina.

El hotel no trabajaba de forma clandestina. Era ampliamente conocido en la ciudad por sus actividades como tal, por las clases de Yoga a las cuales asistían los residentes locales sin que se les cobrara y más adelante por su lucha cooperativista. A pesar de todas las dificultades que su personal debió afrontar a través de los años, por la amenaza latente de desalojo por parte del Banco Provincia, funcionó brindando hospedaje durante 33 años, hasta que Santiago Inchausti lo clausuró y borró de un plumazo todos los proyectos que le costaron a tanta gente, años de actividad, esfuerzo y dinero.

Como la investigación no arrojaba resultados satisfactorios, Santiago Inchausti y Nicolás Czizik se ocuparon de asignar roles y actividades a los personajes más mencionados en las declaraciones de los denunciantes. Fue así que idearon que la publicidad por alojamiento, era el método de captación al igual que en el pasado, lo había sido la folletería publicitaria de las clases de Yoga que distribuía el Instituto Yukteswar en sus años de actividad.
Como transportista designaron al señor Fanesi, pero resulta que este señor, no manejaba un vehículo desde finales de los años 90 por motivos de salud.
Los administradores que manejaban el dinero según ellos, eran la señora Capossiello y el señor Nicosia, pero la realidad es que en los últimos tiempos, Xavaya lo manejaba junto con su novia (esto contra la voluntad de los asociados cooperativistas). Por este motivo y por los repetidos robos que habían padecido los recepcionistas por parte de rateros que entraban al hotel, el dinero se guardaba en cajas de seguridad en el cuarto piso.
Como encargado del alojamiento y explotación designaron nuevamente al señor Fanesi por ser el recepcionista y al señor Coronado, porque algún rol había que asignarle. La realidad es que el señor Fanesi sí era recepcionista y realizaba la venta de plazas de alojamiento en las habitaciones del hotel, lo cual fue comprobado en las escuchas policiales. El señor Coronado trabajaba en el mantenimiento del hotel y debía rendirle cuentas a Xavaya, encargado de la administración y las obras de refacción.

Y finalmente el líder que todo lo controlaba a la distancia: el señor Nicosia, quien vivía en el cuarto piso y que en realidad no estaba al tanto del funcionamiento de la Cooperativa ni de las actividades de sus asociados. La única función que cumplía y lo hacía sin cobrar, era como asesor en la contratación de los profesores de música que daban clases en el cuarto piso del hotel

6. Declaraciones de víctimas

En paralelo, se rescatan víctimas en operativos menores o por denuncias espontáneas. Sus testimonios son clave:
– describen métodos de captación,
– identifican a los responsables,
-detallan amenazas, deudas, controles y restricciones,
– confirman rutas y domicilios.
Las declaraciones permiten unir piezas dispersas.

Como bien se pudo constatar a lo largo del expediente y hasta el juicio oral, las supuestas víctimas nunca pudieron precisar sumas de dinero, deudas, ni hablar de importes de dinero retenido. Muy por el contrario, ellos simplemente querían todo. Debido a que durante su infancia, adolescencia, juventud y madurez vivieron tan bien, al abandonar el nido pensaron que lo seguirían haciendo de la misma manera, pero pronto se dieron cuenta que no tenían capacidad para la administración, ni para los negocios y que siempre habían vivido de arriba, mantenidos por el trabajo de sus padres. El resentimiento que esta realidad les generó, fue uno de los detonantes en la realización de la denuncia falsa, cuya causa no fue otra que la codicia. 

No hablaremos aquí de sus declaraciones, porque merecen un capítulo aparte para desmentirlas. Sólo resumiremos que están cargadas de todas las pasiones que desequilibran a un ser humano: ira, resentimiento, envidia, caprichos, celos no digeridos hacia sus padres e incluso entre ellos mismos. Carecen de toda dignidad y moralidad. Muy apropiadas para los programas faranduleros que abundan en la televisión argentina, y muy poco dignas de la sala de un tribunal. Pero así de bajo ha caído la justicia que les ha dado lugar.

Las rutas y domicilios declarados son las de viajes de temporada entre Mar del Plata y Buenos Aires para vivir en casas de veraneo, o de estadías fuera de la Capital, donde vivían rodeados por bucólicos paisajes en total despreocupación, mientras sus padres trabajaban en la ciudad. Sus viajes llegaron a Venezuela donde residieron por más de 20 años con regresos esporádicos a la Argentina, y como muy lejos, algunos viajaron a India pasando por Holanda y Alemania, en ocasión de la visita del señor Nicosia para ver a Swami Chidananda Saraswati en la Divine Life Society de Rishikesh.
En Venezuela tenían casa propia, porque el señor Nicosia y la señora Capossiello se ocuparon de comprarla con los ahorros de su trabajo, con la única intención de que a sus hijos nunca les faltara nada.
Fueron los hijos quienes se ocuparon de destruirla, en su afán de moldearla cada uno a su antojo, sin llegar nunca a un acuerdo.

7. Análisis financiero

La trata siempre deja rastros económicos. Se investigan:
– cuentas bancarias,
– depósitos fraccionados,
– comercios usados como fachada,
– transferencias internacionales,
– movimientos en billeteras virtuales.
El objetivo es demostrar beneficio económico derivado de la explotación y lavado de activos.

La Cooperativa contaba con 2 cuentas bancarias: una en el Banco Credicoop y una en el Banco Provincia. Todos los ingresos eran declarados ante AFIP. Cuando ya no quedaba un peso en ellas, porque aún con la clausura impuesta por Inchausti, los Cooperativistas siguieron pagando con lo que quedaba la compra del hotel al Banco Provincia, el fiscal Adler las mandó a “congelar”. Lo único que congeló, fueron cuentas en rojo.

Todos los depósitos y pagos con tarjetas, en algunos casos internacionales, eran efectuados y recibidos a través de portales de hotelería como Booking, provenientes de las reservas por hospedaje.
El City Hotel era un hotel y trabajaba como tal, fueron Inchausti, Adler y Czizik quienes lo tildaron de fachada. 

8. Solicitud de allanamientos y detenciones

Cuando la fiscalía considera que la estructura está identificada y hay riesgo para las víctimas, pide al juez:
– allanamientos simultáneos,
– detenciones,
– rescate de personas,
– secuestro de documentación, dispositivos y vehículos.

La coordinación suele involucrar varias provincias y unidades especializadas.

Como el lector apreciará, el allanamiento y detención se realizó mucho antes de llegar a este punto. Salvo las escuchas telefónicas, todas las investigaciones y cruzamiento de datos, incluso la constatación del ADN para identificar a los hijos del señor Nicosia, se hicieron posteriormente al allanamiento, mientras los imputados estaban en prisión preventiva-permanente. 

A pesar de la falacia publicada en los medios acerca de las “10 víctimas rescatadas”, no hubo un solo rescate por la simple razón de que no había víctimas. Fue el sistema judicial quien se ocupó de maquillar de víctimas a todo aquel que hubiera pasado en algún momento por la vida del señor Nicosia. 

9. El operativo

Se ejecuta generalmente de madrugada para evitar fugas. En los domicilios se encuentran:
– víctimas retenidas,
– cuadernos con tarifas y horarios,
– teléfonos encriptados,
– listas de “clientes”,
– vehículos preparados para traslados.

Los detenidos son separados por roles para evitar que coordinen versiones.

Al momento del allanamiento, nadie fue separado ni apartado de los imputados hasta que llevaron a los imputados a la comisaría, ya que la policía en ningún momento percibió que hubiera víctimas. Simplemente allanaron un hogar en el cuarto piso del hotel, donde residían el señor Nicosia, la señora Capossiello, sus hijos y su mascota. En todo el hotel, como la policía bien pudo constatar, no había nadie bajo llave ni cerrojo. Los únicos que tenían cerradas sus puertas con llave, eran los pasajeros que en ese momento se hospedaban en algunas habitaciones del hotel.
No había teléfonos encriptados.
La única lista de clientes era la de los pasajeros, como bien se podía comprobar en el Libro de Pasajeros que todo hotel debe llevar.
En cuanto a los vehículos ya hemos descripto qué función cumplían, tanto a nivel personal como hotelero.

10. Reconstrucción final del caso

Con el material secuestrado y las declaraciones:
-se reconstruye la red completa,
– se identifican más víctimas,
– se solicitan capturas internacionales si corresponde,
– se bloquean cuentas y bienes,
– se prepara la acusación para juicio.

NO EXISTÍA UNA RED DE TRATA DE PERSONAS EN  EL CITY HOTEL DE MAR DEL PLATA.

Aún así: 

Hubo detenciones.
Hubo ampliación del procesamiento.
Hubo prisión preventiva indeterminada.
Hubo elevación a juicio.
Hubo “juicio”.
Hubo muerte en prisión…

11. Juicio y sentencia

El proceso judicial incluye:
– declaraciones en cámara Gesell,
-peritajes psicológicos,
-análisis financiero,
-testimonios de agentes encubiertos.

Todo este material armado por la fiscalía 2 y el juzgado 3, se admitió y utilizó en el pseudo juicio, sólo a favor de las supuestas víctimas.
No así las pruebas que la defensa había logrado reunir.
Todas fueron descartadas, la defensa ignorada y los imputados condenados desde el comienzo.


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