Justicia Ilegítima - Carta de la Cooperativa City Hotel al Presidente de la Nación
“25 de Diciembre de 2020"
"Somos la COOPERATIVA DE TRABAJO CITY HOTEL MAR DEL PLATA LIMITADA, Matrícula Nacional INAES N.º 29.966, Registro Cooperativo Comercial N.º 006843, CUIT 30-70940202-8, conocida y reconocida en la ciudad, por nuestra trayectoria, servicio a la comunidad y nuestra rectitud en el cumplimiento de los servicios de hospedaje, y con los requisitos de los Organismos del Estado que nos acreditan como tal.
Nuestros orígenes se remontan al año 2005, época en que los socios fundadores tomaron la decisión de formar la Cooperativa, luego de años de intentar lograr comprar el inmueble y ante la negativa de los distintos representantes de los Ministerios del Estado.
La historia comienza en 1986, año en que la Organización Civil sin fines de lucro Instituto de Estudios Yoguísticos Yukteswar, inscripta en el Registro Nacional de Cultos C. I. 494, intenta comprar el City Hotel Mar del Plata con el fin de aportar a la comunidad servicios de hospedaje gratuito, descanso y bienestar para jubilados en los meses de temporada baja y servicios hoteleros en temporada alta, de forma de poder adquirir el inmueble con el dinero obtenido a través de dicho servicio. Al momento de la compra, los antiguos propietarios del hotel y abogados que trabajaban para ellos, en complicidad con el entonces abogado de la propia Organización Civil, R. D. B., ocultaron información vital para el Instituto Yukteswar: el hotel estaba hipotecado por el Banco de La Provincia de Buenos Aires. Como consecuencia de esta estafa y ante el incumplimiento de los pagos hipotecarios por desconocimiento de tal situación, el único bien del Instituto, una casa en Francisco Álvarez, Partido de Moreno (Buenos Aires), fue embargado. Paralelamente, a partir de ese momento todos los trabajadores del hotel, quienes habían formado parte de la institución civil, comenzaron a sufrir las presiones de un inminente desalojo. Con ayuda de prestigiosos abogados de vocación, mas no de renombre, comenzó la lucha por la adquisición del inmueble, siempre con la intención de comprar. El Instituto se disolvió como entidad, como consecuencia de la estafa pergeñada por el abogado R. D. B. y los abogados de los ex propietarios del City Hotel, mas sus integrantes siguieron trabajando en el hotel, con el único fin de un resarcimiento laboral, derecho que todos tenemos como ciudadanos de la República Argentina. A través de los años, los trabajadores fueron adoptando marcos legales que les permitieran continuar trabajando en el hotel y no ser desalojados por el Banco. Todas las propuestas de compra fueron rechazadas por los distintos Directorios del Banco Provincia. A comienzos del año 2000 aproximadamente, uno de los gerentes del Fondo de Comercio que mantenía trabajando el hotel y ex integrante del Instituto, se fue por motivos personales que le impedían continuar con su labor, pero le dejó la gerencia del hotel a los trabajadores para que lo administraran y no quedaran en la calle. Esta acción, dio inicio al proyecto de formar una entidad jurídica que administrara y pudiera comprar el hotel, porque como individuos no podían hacerlo y corrían riesgo una vez más de ser desalojados, esta vez con mayor prontitud, por el Banco. Surge entonces la idea de una cooperativa de trabajo, figura que se adaptaba perfectamente a la ideología de sus futuros integrantes, por sus objetivos sociales, su forma de organización social horizontal, por su aporte y justicia social hacia el otro, su respeto al trabajo, la igualdad y sus aportes al desarrollo económico social, educativo y cultural de sus asociados y de la comunidad en general.
En el año 2005 nace la Cooperativa de Trabajo City Hotel Mar del Plata Limitada como entidad. A partir de ese momento, comienza la lucha por mantenerse a flote, cumpliendo con todos los requisitos legales y sociales que una cooperativa debe observar y continuar con el objetivo original de sus integrantes: la adquisición del inmueble con fines de aportar un beneficio a la comunidad.
En el año 2006, se intentó aplicar la ley de expropiación, con el apoyo de miles de firmas por parte de la comunidad a favor de la Cooperativa, pero la ley fue vetada y archivada por el entonces Gobernador Felipe Solá. A pesar de todos los contratiempos y obstáculos, los integrantes de la Cooperativa, siguieron adelante trabajando en el hotel siempre bajo la amenaza de desalojo por parte del Banco, alojando en el transcurso de los años a miles de pasajeros, intentando servirles de la mejor manera posible, a pesar de las deficiencias y falencias que sufría el inmueble por falta de los recursos apropiados, pero compensando con la calidez y buen trato que siempre caracterizó a la Cooperativa.
En el año 2015, ante la imposibilidad por motivos de edad y de salud de quien fuera una de las socias fundadoras y Presidente de la Cooperativa por diez años, decide renunciar al Consejo de Administración mas no a la Cooperativa, proponiendo ante la asamblea, a quien ella consideraba la persona idónea para llevar adelante todos los emprendimientos de la entidad: la señora Silvia Capossiello, por su capacidad administrativa, su gerencia y su buen tino para la economía. Con el acuerdo unánime de todos los asociados y siguiendo todos los lineamientos de una Cooperativa, Silvia Capossiello asume la presidencia.
Durante su gestión, se renovó y agilizó la manera de llevar a cabo las actividades administrativas y económicas de la Cooperativa y su aporte de los servicios hoteleros, pero su objetivo principal siempre siguió siendo el mismo: el beneficio del desarrollo cultural, educativo y social a los asociados y a la comunidad, a través de ayudas sociales y asistenciales, educación y capacitación cooperativa, aportes culturales a niños, adultos, adultos mayores, asociados y sus familias, donaciones a la vecindad y a la ciudad por catástrofes naturales o siniestros, entre otros.
En 2016, el Juez Hernán Félix Krzyszycha del Juzgado Civil y Comercial N.º 8, solicitó a la Cooperativa una propuesta de compra, la cual fue entregada en los términos que expuso el Juez, junto con toda la documentación pertinente el día 3 de Noviembre de ese mismo año. El 6 de Enero de 2017, el Consejo de Administración de la Cooperativa en pleno, junto con el Síndico, el Auditor Externo y el Apoderado y Asesor Judicial, asistieron convocados por el director de Asuntos Judiciales del Banco de La Provincia de Buenos Aires y los abogados del Departamento Judicial Mar del Plata, por haber considerado que nuestra tasación y propuesta de compra, era seria y factible de negociación. El 16 de Marzo de 2017, el Directorio del Banco Provincia resolvió tomar conocimiento de nuestra oferta, la cual aprobó. El 27 de Julio de 2017, finalmente se concretó el proceso de Escrituración mediante la firma del contrato y el pago de la primera cuota. Tras años de infructuosos intentos, habíamos logrado lo que largamente anhelamos, por lo cual luchamos y nunca decaímos: la compra del City Hotel Mar del Plata.
Al momento de comenzar esta carta, 18 de Diciembre de 2019, nos encontrábamos nuevamente ante la amenaza de un desalojo, ya no por parte del Banco de la Provincia de Buenos Aires, sino por el Juzgado Federal 3 de Mar del Plata. Hizo falta una falsa denuncia, por parte de algunos de los hijos de las señoras Capossielo y de la ex presidente principalmente, y una causa inventada por trata de personas, explotación laboral y sexual, para intentar una vez más arrebatarnos el hotel, única fuente de ingresos de la Cooperativa.
Hoy, 25 de Diciembre de 2020, acudimos a usted, al ser humano detrás de su investidura, para pedir ya no por el hotel, porque a la fecha se encuentra en un lamentable estado de abandono contra nuestra voluntad y a pesar de seguir viviendo allí, lo damos por perdido.
El 3 de Julio de 2018, fue ordenado un allanamiento en las instalaciones del hotel y como consecuencia fueron detenidos: la Señora Silvia Capossiello, quien era Presidente de la Cooperativa en ese momento. su pareja durante 50 años, Eduardo Agustín De Dios Nicosia, quien tenía 73 años. instructor de Yoga retirado, Profesor de Filosofía Oriental y Fundador del Instituto de Estudios Yoguísticos Yukteswar (hoy inactivo), director del Taller de Música Ad Honorem de la Cooperativa, quien además padece problemas de salud crónicos, de naturaleza autoinmune y está en silla de ruedas por su movilidad reducida. El Sr. Sinecio Coronado Acurero, amigo de los dos por más de 50 años, quien ayudaba ad honorem en tareas de mantenimiento del hotel, por tener conocimiento para ello. El Sr. Luis Fanesi, amigo y asociado a la Cooperativa, quien atendía recepción al momento del allanamiento y el hijo de la señora Capossiello, X. C., Secretario de la Cooperativa en esa fecha (hoy sobreseído). Los procedimientos llevados a cabo por la Policía Federal, fueron ordenados sobre la marcha por el juzgado N.º 3 y en la mayoría de los casos, no se especificaron las causas por las cuales la gente fue privada de su libertad. El caso más claro de esta improvisación, fue el de la señora Capossiello, quien desesperada y angustiada, suplicaba entre lágrimas que no se llevaran a su pareja, quien no estaba en condiciones de ser detenido por sus problemas de salud. La causa de su detención, armada en el momento por el juzgado 3 a través del Secretario Dallera, quien impartía órdenes por teléfono a la PFA, fue que “se llevaran a la señora porque hablaba demasiado e insultaba y gritaba a los agentes”. Nada más lejos de la realidad.
Queremos destacar que en ningún momento recibimos malos tratos por parte de la policía, todo lo contrario.
La humillación la sufrimos por parte del juzgado 3, de la fiscalía 2 y de los medios de comunicación.
La causa fue caratulada como “trata de personas” y utilizaron el pretexto de que los actuales asociados formaron parte del Instituto de Yoga en el pasado, para decir que somos una “secta”. A los amigos y familiares de los detenidos, quienes también formamos parte de la Cooperativa, se nos involucró injustamente como víctimas y aunque somos todos gente adulta en perfecto uso de nuestras capacidades, se nos etiquetó como “víctimas de lavado de cerebro” por mantener una relación afectiva con los imputados, pasando por encima de nuestra capacidad de discernimiento, de pensamiento y sobre todo de nuestra voluntad y nuestra libertad de elección. Fuimos completamente ignorados y nuestras declaraciones como testigos a favor de los detenidos, fueron tergiversadas, manipuladas u omitidas y utilizadas en su contra. Las licenciadas que supuestamente dan contención, nos amenazaron solapadamente con que si no éramos víctimas seríamos victimarios, intentando así lograr que diéramos nuestro brazo a torcer, cosa que no hicimos porque hubiéramos incurrido en una mentira.
El derecho a la presunción de inocencia ha sido vulnerado condenándolos desde el primer día, pese a que las investigaciones previas, llevadas a cabo por la PFA, no arrojaron resultados compatibles con la trata de personas. Los imputados nunca contaron con el beneficio de la duda. Simplemente los detuvieron sin más, se basaron en declaraciones plagadas de falsos argumentos por parte de los denunciantes, quienes son familiares de los asociados y ex cooperativistas, que sólo buscan un resarcimiento económico no justificado. El derecho a la defensa fue completamente limitado, al no permitir que sus abogados defensores actuaran libremente y sólo se escuchó una sola campana. Al día de hoy, todavía estamos esperando tener oportunidad de defendernos.
Los nombres de los imputados, fueron vendidos a la prensa durante el secreto de sumario, exponiéndolos al escarnio público y al linchamiento mediático, acusándolos de ser líderes de una secta religiosa que no existe, o de brazos ejecutores de crímenes aberrantes, que nunca sucedieron. Se nos acusa de ser la fachada de una secta religiosa tenebrosa, cuando ni siquiera tenemos una única religión en común y algunos ni practicamos una, irrespetando de esta forma toda nuestra trayectoria, nuestro trabajo y la lucha de todos los asociados por tener un hogar propio, trabajo digno y por cumplir un ideal que nunca fue otro que servir a la comunidad. Nuestro lema siempre ha sido la no discriminación de raza, género, credo o tendencia política, sino la atención al ser humano por el ser humano en sí.
La Cooperativa mantenía convenios de mutua colaboración con Organismos Públicos y Privados, para el alojamiento y pensión de docentes, directivos, personal operativo, personal judicial, afiliados e invitados y para la realización de eventos, cursos y el alojamiento y pensión de grupos deportivos culturales y de investigación y en los últimos años, se brindaba alojamiento a músicos a precios solidarios y a veces gratuitamente, en reconocimiento a su aporte cultural.
Por las instalaciones del hotel, han pasado cantidad de personajes de público conocimiento, entre los cuales se encuentran el Señor Gobernador de la provincia Axel Kicillof, las Madres de Plaza de Mayo de Mar del Plata, la Sra. Hebe de Bonafini, la Sra. Teresa Parodi, Darío Volonté, Lito Nebbia, Antonio Tarragó Ros, la Sra. Gina María Hidalgo, el Premio Nobel de la paz Adolfo Pérez Esquivel, entre otros.
La Cooperativa se encuentra hoy al borde de la extinción debido a la clausura del City Hotel, desde hace dos años y cinco meses. Todos nuestros pedidos de levantamiento de dicha medida de fuerza han sido ignorados. Nuestro derecho al trabajo ha sido vulnerado. Nuestros compromisos de pago fueron incumplidos contra nuestra voluntad, al no permitirnos trabajar. Nuestro buen nombre y prestigio han sido mancillados. Hoy nos encontramos totalmente vulnerables económica y laboralmente, debido a la injusta clausura y amenaza de embargo del hotel que también es nuestro hogar. De la noche a la mañana nos dejaron sin trabajo, sin dinero, endeudados y sin posibilidad de pagar nuestro monotributo como lo veníamos haciendo, para asegurar nuestra salud y futuro. Nuestros jubilados, socios fundadores de la Cooperativa, quienes también viven en el inmueble, se encuentran privados de percibir la ganancia monetaria adicional de la que gozaban, por participar voluntariamente en las labores acordes a su edad que podían realizar, haciéndoles sentir bienestar físico, mental y emocional.
El INAES realizó una auditoría de toda la documentación de la Cooperativa por orden del Juez Inchausti, constatando que nuestra Cooperativa lo es. No somos la fachada delictiva de una “organización criminal o grupo coercitivo”, tal como nos ha etiquetado el fiscal Daniel Eduardo Adler, a través de su relato acusatorio sin siquiera conocernos o haber constatado si somos algo de todo lo que nos acusa.
Por causa de la clausura, fue imposible para la Cooperativa, cumplir con la promesa de pago al Banco de la Provincia de Buenos Aires por la compra del inmueble, lo cual hace dos años y cinco meses podíamos llevar a cabo, con esfuerzo sí, pero confiados en que podíamos cumplir con los plazos, gracias al trabajo que realizábamos en el hotel. Los daños económicos al día de hoy, son irreparables, todo el dinero y el esfuerzo invertidos en las obras de remodelación que veníamos desarrollando, han sido desperdiciados. Ni hablar del daño físico y emocional que nos provocaron.
Hoy nos lleva a dirigirnos a usted, ya no el hotel ni la Cooperativa, pues los damos por perdidos. La situación del Covid19 nos encontró fuera de base y en muy mala situación económica, por todo lo expuesto arriba. Hemos tenido que vender todo lo que con muchísimo esfuerzo conseguimos, hasta que, nuevamente el Juez Inchausti, nos lo prohibió en Septiembre de 2019.
Hoy, acudimos a usted como último recurso, porque ya no tenemos a quién acudir, para pedir por los cuatro seres humanos que se encuentran privados de su libertad injustamente, desde hace dos años y 6 meses, en situación de prisión preventiva sin haber jamás cometido los delitos de los que se los acusa. En julio de este año, el TOF 1 de Mar del Plata les ha negado una vez más la prisión domiciliaria y la excarcelación, (derechos que ya les había negado el juez Inchausti argumentando una posible “fuga”) debido a la carátula que le han puesto a la causa, comparándolos prácticamente con los casos de lesa humanidad. Los cuatro están hoy atrapados en la maquinaria ciega, sorda, muda y trituradora de vidas humanas en que se ha convertido la justicia.
Eduardo Agustín de Dios Nicosia, quien hoy 25 de Diciembre está cumpliendo los 74 años de edad, se encuentra internado en este momento en el HPC del Complejo Penitenciario Federal 1 de Ezeiza, arrumbado en una cama porque casi no se puede incorporar, prácticamente incomunicado por ser persona de riesgo, sin siquiera poder llamar por teléfono, solo, sin la cuidadosa atención de un ser querido y con su salud totalmente deteriorada, producto de una crisis de anemia aguda, debido al injusto trato que la justicia le ha dado al no permitir que reciba los cuidados necesarios, que una persona en su condición de salud y su edad, debe recibir.
Eduardo Agustín de Dios Nicosia, cuyo nombre monástico es Swami Vivekayuktananda Saraswati, (otorgado por Shri Swami Chidananda Saraswati hoy fallecido, Presidente de la Divine Life Society en Rishikesh, India), tuvo el primer instituto de yoga y el más importante de Argentina y América Latina. Entre los años 60 y 70, abrió sucursales en Venezuela, Brasil y Uruguay, además de varias provincias de la República Argentina, con el único fin de la difusión de la filosofía yoga, para el bienestar y equilibrio de la salud física mental y emocional del ser humano. En los años 80, se retiró a vivir con su familia y amigos, porque ya su físico comenzó a mostrar señales de problemas de salud, que le impedían seguir con el arduo trajín que le absorbía todas las horas y su energía. A lo largo de sus años, miles de personas han pasado por su vida, alumnos de yoga, conocidos, amigos y familiares. Todos los que lo conocieron y conocemos, sabemos de su generosidad, de su calidad como ser humano y de la ayuda que brindó para el bienestar físico y mental del ser humano, y en todos los aspectos a través del Instituto, sin buscar jamás fama, fortuna ni reconocimiento público. Su buen nombre y prestigio como ser humano, no como líder religioso o pastor, porque no lo es, ha sido pasado por el lodo de los medios de comunicación, exponiéndolo como un delincuente a los ojos de la opinión pública, por el hecho de ser instructor de yoga, profesor de filosofía oriental y fundador del instituto de yoga, que cesó sus actividades hace ya 30 años aproximadamente. La realidad es que Eduardo Nicosia, hoy no tiene un peso partido por la mitad, no tiene siquiera dónde vivir. Jamás se quedó con nada que no fuera suyo, porque eso va contra sus principios y su filosofía de vida, la cual practica, pero no impone a nadie. es simplemente un hombre que vive de acuerdo a sus principios que se basan en el Respeto a todo lo creado.
La violación, la desigualdad entre hombres y mujeres, el robo, la mentira, el sojuzgamiento del hombre por el hombre, la esclavitud, el beneficiarse a costa del sufrimiento de los demás, entre otros, son temas que van contra todas sus creencias y por ello jamás las llevaría a cabo. Sin embargo, por eso y mucho más, lo acusan oportunistas, que por motivos de índole familiar y personal, porque nunca transó en negociados estafas y propuestas de fama a costa de su posición, como fundador de una Organización Civil que no existe hace casi 30 años, hoy le quieren sacar hasta el último centavo que no tiene, porque todo lo que tuvo en los años que trabajó y además todos sus ahorros, los dedicó a su familia y amigos.
Hoy su dignidad, su libertad de pensamiento como individuo, su libertad de culto, sus garantías y derechos constitucionales como ser humano y ciudadano de un país que dice ser democrático, libre y garante del derecho del ser humano, han sido violentados.
El TOF 1 de Mar del Plata le sigue negando el beneficio de por lo menos la domiciliaria, pretendiendo que llegue a un juicio que ni siquiera sabemos si llegará. Siguen argumentando el riesgo de fuga y el entorpecimiento de la investigación o del riesgo procesal, cuando el Juez de instrucción, Santiago Inchausti, finalizó dicha etapa entre Septiembre y Octubre de 2019. La Cámara de Casación Penal, también se negó a reconocer su condición de persona de riesgo frente al Covid19 y reafirmó la prisión preventiva por un año más, es decir por lo menos hasta Julio de 2021 cuando se cumplirían 3 años de prisión preventiva. Ante esta situación de salud delicada y por su edad, su abogado volvió a solicitar la domiciliaria el lunes 7 de Diciembre de 2020. Para el viernes 11 el TOF 1 de Mar del Plata aún no había visto la petición y ese mismo día el abogado elevó un pronto despacho. El 22 de diciembre, el TOF pidió un informe urgente pormenorizado de su salud y aún estamos a la espera: por las fiestas, por los feriados, por la burocracia.
Mientras, la salud y la vida pasan.
No buscamos con esta misiva ni un indulto, ni resarcimiento económico, ni publicidad, ni beneficio político alguno.
Si bien somos conscientes de la autonomía que debe haber entre los Poderes del Estado, acudimos a usted para que nuestro caso sea oído, porque hemos rebotado una y otra vez contra los altos y negros muros impenetrables del sistema judicial. Hoy le pedimos que le otorgue a nuestros seres queridos, simplemente el beneficio de estar nuevamente en casa con aquellos que los queremos, que somos su familia y quienes mejor los sabemos cuidar, porque además como han encarado la causa, no los dejarían estar con sus familiares.
Hoy le pedimos que no deje morir a un hombre inocente en prisión.
Gracias.
Lo saludamos atentamente, y con los mejores deseos de éxito en todos sus emprendimientos y en la conducción del país.”
Nunca obtuvieron respuesta.
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